miércoles, 16 de junio de 2010

¿Cómo puedes, eh? ¿Cómo lo haces?

martes, 15 de junio de 2010

Lo anormal es encontrar a gente normal

David y sus amigos: Raquel, Julio, Edu y Ramón. Charlotte, su novio, su hermana y Thibaut. Sus amigos franceses, en especial Antoine. Sus compañeros del nuevo piso. Othman. Su novia. Romain, su hermana. Joao, Stefania, Mauro, Matteo, Chase y el resto de la planta. Karla, su prima y sus amigas. La chica francesa hippie que se quedó un par de días, Melinee y Virginie. Joshua. Adriá.

Si ahora pudiese confeccionar mi piso para el año que viene sabría a que dos descartar primero: David y Adriá. A uno por sus manías televisivas y malas contestaciones al otro por sus rarezas gayautistas.
Pero también tengo claro con que dos quedarme primero: Melinee y Joshua. Por la complicidad, porque ha sido como vivir con amigos.

El balance final es bueno. Dos exámenes más y... ¡adiós segundo año de universidad!

lunes, 14 de junio de 2010

Coleccionaba sitios que visitar y peliculas por ver.
Coleccionarían coches antiguos, motos modernas, sitios visitados y peliculas vistas.

lunes, 7 de junio de 2010

Precioso poema empalagoso. (Janson TE ODIO)

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a tí,
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir,
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreir,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de eso si estoy seguro:pongo
tanta atención cuando te beso-;
entonces
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Angel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tu misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas....

(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones que existen.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.)

Angel González

martes, 1 de junio de 2010

El mundo duele menos si te miro.