
miércoles, 29 de septiembre de 2010
ENANOMIO

martes, 28 de septiembre de 2010
El principito
Creo que empiezo a entender -dijo el Principito-. Hay una flor… Creo que me ha domesticado.
-¿Sabes…? Sólo se conocen las cosas que se domestican -afirmó el zorro-. -Debes tener suficiente paciencia .Se dirigió el Principito nuevamente a la rosas:
-En absoluto os parecéis a mi rosa. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Así era mi zorro antes, semejante a cien mil otros. Al hacerlo mi amigo, ahora es único en el mundo.
Las rosas se mostraron ciertamente molestas.
-Sois bellas, pero aún estáis vacías -agregó-. Todavía nadie puede morir por vosotras. Es probable que una persona común crea que mi rosa se os parece. Ella siendo sólo una, es sin duda más importante que todas vosotras, pues es ella la rosa a quien he regado, a quien he puesto bajo un globo; es la rosa que abrigué con el biombo. Ella es la rosa cuyas orugas maté (excepto unas pocas que se hicieron mariposas). Ella es a quien escuché quejarse, alabarse y aún algunas veces, callarse. Ella es mi rosa…
-El tiempo que dedicaste a tu rosa, es lo que hace que ella sea tan importante para ti.